¡En ibó nos encantan las anécdotas que les pasan y nos cuentan nuestros clientes! Aquí les contamos una de las más divertidas que nos han pasado.
Hace varios años llegó una niña de 12 años con sus papás a Bungee Cola de Caballo. Preguntaron el costo y peso mínimo y se fueron al mirador a ver a otra gente saltar. Hasta la taquilla escuchamos a la niña pidiendo insistentemente a sus papas que la dejaran saltar; en lo que ella los convencía, llegaron a la taquilla dos chavos súper musculosos, altotes, muy seguros de si mismos; Firmaron, pagaron y se sentaron para que les pusiéramos los arneses.